En
mi entrada anterior hable sobre las fuerzas que rigen el universo y el
desarrollo de la vida en el mismo. No obstante, considero que nos olvidamos de
otras fuerzas que son tan importantes como las que describí anteriormente. Es
más el mismo Albert Einstein menciona una de ellas:
''Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la
electricidad y la energía atómica:
La voluntad''.
La voluntad''.
Sin
lugar a dudas la voluntad que emerge de los hombres es una poderosa fuerza que
nos impulsa día a día tras nuestros objetivos y metas, y es
que no existe nada más determinado en el universo que un hombre
dispuesto a cumplir sus sueños a pesar de las adversidades y circunstancias, un
hombre resuelto, un hombre con voluntad de acero.
Sin
embargo considero que existe otra fuerza misteriosa y dual, el amor. Misteriosa
porque nadie sabe exactamente cómo opera, algunos la consideran
algo químico, sentimental, emocional, biológico, instintivo, natural,
etc. Pero, cada día nos convencemos de que el amor tiene de todo
un poco y al mismo tiempo puede no tener nada. Lo curioso de la fuerza del
amor, es que puede llegar a ser una fuerza que nos impulsa hacia la locura, a
luchar por el sentimiento hacia otra persona, por el bienestar del resto, por
la pasión hacia algo o alguien y sin dudar. Y no hay duda que
cuando es sincero no existen límites ni imposibles para el amor.
Mencionaba
que era dual, porque el amor puede venir junto a su contraparte ''El Odio'', y
es que como dicen ''del amor al odio hay un paso'', un amor que no se conserva
y no se trabaja cada día se puede volver el arma más destructiva del
universo que se ve reflejada a través del mismo y todos los problemas
que esto puede acarrear. Y créanme pueden ser muchos, porque puede ir
desde peleas, disputas, rencores hasta el daño físico entre las
partes. Y es curioso porque este odio puede llegar a impulsar en el universo a
utilizar las otras fuerzas para fines malévolos o destructores,
como el uso de la bomba atómica.
Solo
esperemos que cada día se utilice más fuerzas como la voluntad y
el amor para obrar de forma correcta, justa y buena en este, nuestro
universo.


