No es fácil aprender a caminar, mucho menos correr y más aun volar. Muchos senderos tiene esta vida, y en cada segundo de nuestras vidas tomamos un camino diferente, una ruta distinta, una decisión. ¿Existen malos caminos? O mejor dicho ¿tomamos malas decisiones? A lo mejor sí. Muchas veces no pensamos bien las cosas y nos dejamos llevar por las situaciones o las circunstancias y no medimos los efectos que pueden causar. Lo peor de todo es que muchas de estas decisiones no tienen marcha atrás, y a lo mejor solo te quedara el arrepentimiento. Pero no es asi del todo, cuando hacemos una mala elección o tomamos una vía equivocada nos abre la oportunidad de aprender de nuestros errores y hacer hasta lo imposible por enmendarlos. Dicen que la vida siempre da segundas oportunidades, yo creo en eso.
Hace un buen tiempo que no iba por una buena vía, tener de todo no significa felicidad ni mucho menos éxito asegurado. En esta vida todo cuesta, y es algo que aprendí en los últimos meses. A lo mejor tome una decisión que nunca me imagine tendría tantos efectos. Aprendí a perder, y si que perdí. Hay muchas cosas que se pueden recuperar, pero las que en verdad valen hay veces se nos van y nunca más vuelven. Admito que desde que cometí ese error entre en un mal camino, pensando que ese era el camino para volver a ti, sin darme cuenta que me aleja más y más de ti. Aprender a caminar solo, cuesta. En meses posteriores logre entenderte más que nunca a que te referías. No puedes llegar a ser feliz con otra persona si primero no aprender a ser feliz contigo mismo.
Me miro en el espejo, aparece tu reflejo
Y al voltearme no te veo
No pido nada solo un minuto de tu tiempo
Y aclararme lo que siento por dentro
Y ordenar mis sentimientos
Y borrarte del sistema
Para decirte que aun te quiero…


0 comentarios:
Publicar un comentario