El amor esta presente en el universo y manifestado en diferentes formas. Surge de maneras imprevistas y se va cuando menos lo esperas, pero también se transforma en diferentes maneras. No me agradaría encasillar el amor en una difinición o en una frase, pero me gusta la manera en que las culturas orientales lo ven:
''Si amas una flor, no la recojas.
Porque si lo haces esta morirá y dejara ser lo que amas.
Entonces si amas una flor, dejala ser.
El amor no se trata de posesión.
El amor se trata de apreciación''.
Porque si lo haces esta morirá y dejara ser lo que amas.
Entonces si amas una flor, dejala ser.
El amor no se trata de posesión.
El amor se trata de apreciación''.
El amor es apreciar las cosas tal y como son sin juzgarlas, con todos nuestros sentidos y con el alma. No vale intentar poseerlo o hacerlo tuyo, porque el amor no funciona de esa manera.
El amor es justamente darle la libertad a una persona de decidir quedarse o irse, de escoger construir en lugar de destruir, de sumarte en lugar de restarte, de fundirse contigo y no perder su escencia.
¿El más grande amor? Aquel que reside en ti, aquel que sabes que no morira porque habita en ti, el que no necesita de otros objetos, personas o situaciones para sentir que esta vivo. El que no le teme a la soledad, sino la abraza como su hermano porque comprende que igual no se va. El que no busca desesperandamente alguien porque sientes un vacio, sino que comprendes que el amor se construye de adentro hacia fuera y no al revez.
''Yo te amo porque me quiero también a mí mismo,
porque me siento libre para quererte y propiciar así tu crecimiento además del mío''.
porque me siento libre para quererte y propiciar así tu crecimiento además del mío''.


0 comentarios:
Publicar un comentario